Pinueta
1 08 2007Ayer, todo comenzó al otro lado de la línea discontinua. Para abrir boca, las cuadrillas que se precian, exhibieron sus artilugios. Propongo cambiar el nombre a la prueba, Goitiberas por Carrozas.
Los chavales de “La Manada,” cual herederos Monaguescos se pasearon de cala en cala, dando un toque Chic Ibicenco. El txupinazo se adelanto, y el edificio esquina Ibaiondo Kresaltxu se presento sobre el asfalto rojo.
El toque galo estaba representado por Asterix y su plebe, y la lencería fina de Moulin Rouge. Y por si no hubiera bastante con un Yate, emergió el “Yelllow Submarine”. Los paracaidistas aterrizaron entre las acacias (salto de máxima dificultad). Sobre ruedas o sobre troncos, extremo que no puedo especificar, Pedro Picapiedra hizo alardes de su conducción. El Tren de Alta velocidad (TAV) vario su trazado y remonto las duras rampas haciendo alarde de sus pros y sus contras.
Otro edificio emblemático (que pronto nos dejara, snif-snif) se apunto a la fiesta, la conocida como “La Casa Ocupa”, se envolvió en llamas para ascender. Si con todo esto alguien tenía tiempo para aburrirse, podía entretenerse con las piezas de LEGO.
Tras el sofocón, por que la noche estaba para que le diese alguno una lipotimia, llegaba la hora de refrescarse con un Jariguay. Los pasodobles habituales en la plaza Cervantes tuvieron que dejar sitio a la retahíla de grandes éxitos con la que el Pincha Discos amenizo la primera velada de las fiestas.
Bueno, he decir que todo esto que os cuento es información de segunda mano. Mientras sucedía me dedicaba a pulir mi punto de “forma” para la Herri Krosa, e intentaba conciliar el sueño. Ambas objetivos complicados. Pero a la dificultad que suponia el agobiante calor para dormir, se unía la oportunidad que supone para muchos el encontrar un escenario vació en mitad de la noche. El mejor modo de tener su momento de gloria.