Metro
27 09 2007Ya son unos cuantos cientos de viajes de ida y vuelta en metro. A primera hora de la mañana, al mediodía, a media tarde, en frío y lluvioso invierno o templado verano. La verdad que la variedad de horarios y la asiduidad de mis viajes (a diario menos fiestas de guardar), ha hecho del metro un nuevo entorno en el que desplegar mi inquietud de observar (hay quien lo llama incorrectamente ansias por cotillear). Esta “habilidad” o afición, me permite tener fichados a muchos con los que comparto vagón, parte delantera de segundo o de anteúltimo vagón, según el sentido.
Resulta entretenido, sobre todo cuando debido a la masificación no puedes distraer la vista con las sensacionalistas exclusivas de QUÉ, o en las sosas noticias del “El Nervión”. Y aprovechando el tema de la prensa gratuita, es curioso el caso del ejecutivo encorbatado ojeando el “20 minutos” camuflado dentro del periódico de pago, ni que fuera pecado. Quizás en su circulo de amistades está mal visto, quien sabe.
Que mejor pasatiempo que comprobar como hay quien se levanta una hora antes para hacerse un peinado imposible, colgarse multitud de abalorios y todo ello exquisitamente conjuntado. O escuchar a la cuadrilla del instituto que aprovecha el cuarto hora de trayecto para repasar antes del examen, claro que si, hay esta la diferencia entre el aprobado o el suspenso.
Los clásicos de las 7.30. La chica larga que sale en Areeta para encontrarse con su chico y así los dos coger puerta; a veces tienen serios contrincantes por esa posición de privilegio. Y que decir de las chicas de “La comercial” (pero de la Camara), capaces de hacer todo el trayecto con el bolso (que por la pinta tiene que pesar bastante) colgado del codo, y sin perder la compostura, tienen mucho merito.
No os aburro más, por ahora. El metro volverá de nuevo.
xq van a esconder los ejecutivos el periodico de pago?, sera que no tienen mas manos para sujetar….y como me gustaria ser capaz de levantarme media hora antes para arreglarme, pero es que cuando por las mañanas “me tengo que vestir”, repito “me tengo que vestir” no me acuerdo del collar, ni de que no pega, ni de nada mas que llego tarde……yo hace tiempo que no cojo el metro, ahora voy en coche pero seguro que si hoy lo cojo se repitiria la misma estampa….. ah! mikel te has olvidado de ese que huele mal, del que no te quita ojo de encima, del que invade tu espacio personal, del que habla alto por el movil, del aburrido que se saca un moquillo,
yo recuerdo mucho el urbano que subía a la uni, eso si que eran rallyes como dios manda!500 personas llenas de abrigos y bufandas, dentro de un bus de 15 metros, sin una gota de aire para respirar y todas las ventanas empañadas, y haber quien era el valiente que abría una! tú medio dormida, sin ganas de hablar con nadie y siempre,siempre, coincidias con alguien…..era un poco infernal, pero curiosamente yo tb lo recuerdo con cariño porque he presenciado grandes tortazos en alguna que otra curva peligrosa que el mamón del chofer cogía a rrrrraaaaaaaaaaas!y con alguna todavía se me escapa una risa…
por curiosidad, Mike, estos temazos se te ocurren al llegar a casa o es que te me has comprado una libretilla?